
Suele pasar, cuando discutimos con nuestra pareja, que luego del enojo principal, al rato comenzamos a sentir otro tipo de sentimientos, y es muy probable que uno de ellos sea el temor.
En mas de una ocasión cuando las discuciones son fuertes, surge la posibilidad de disolver la unión, y en general cuando peleamos lo hacemos con la intención de imponer nuestros intereses pero para seguir juntos…entonces, ¿que pasa cuando realmente sentimos que la relación está en peligro?.
Temer perder al otro sin lugar a ninguna duda es algo doloroso y dificil si tenemos amor y una relación armada con intereses comunes, pero si algo ha hecho que esa persona diga que ya no quiere seguir con la historia que los une, hay ciertas cosas a tener en cuenta.
Lo primero que surge es el panico, que nos hara buscar de mil maneras y formas a esa persona, hablandole e intentando de que cambie su opinión, lo que pasará con esto en la mayorÃa de los casos es que esa persona se envalentonará aún más y mostrará mayor determinación, haciendo que nos sintamos mas abatidos.
Luego de estas sesiones de ruego, discuciones, llantos, y atenciones que no logran su objetivo, en el peor de los casos y dependiendo de la otra persona, se puede llegar a sentir inclusive humillación, ya que no entenderemos por qué se muestra tan indiferente a nuestros sentimientos.
Llegado este punto debemos controlar que no sobrevenga la ira, por lo que los acercamientos serán mas violentos y exigentes, situación que de nuevo, nos alejará del objetivo, que es que esa persona recapacite y vuelva a nosotros.
Lo mejor en estos casos es tomarse las cosas con calma, respirar hondo y refrenar esos instintos de llamar y establecer contacto, se que es dificil, pero proponte desaparecer del mapa, para hacer que esa persona note tu ausencia, y darle la oportunidad de que te extrañe, y recapacite por sus medios si realmente es necesario separarse.
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Junio 17th, 2010 a las 19:52 pm
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