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No hay pareja que no discuta, la realidad es que cuando no lo hacen, es que algo esta fallando, ya que la discusión viene del interés de estar de acuerdo, cuando no existe ese interés, puede que otras cosas se hayan perdido también.
Si bien esto nos demuestra un factor positivo, no debemos perder de vista que largos periodos de discusión no son nada buenos, encontronazos frecuentes entre los miembros de la pareja pueden dañar la relación a veces de manera irreparable.

Muchas veces las crisis en las parejas sobrevienen porque pese a desearse, amarse y tener ganas de estar juntos, sencillamente las personalidades son incompatibles, ambas personas no encajan y ahà descansa el problema.
Cuando ambas personas profesan un amor increÃble pero que no hace más que generar problemas, discusiones, angustias, llanto y dolor, se llega a un punto en el que se convive dentro de una batalla y donde deberÃa haber una sola lectura de los hechos, hay una discordia permanente y una batalla silenciosa.

La rutina, los celos, las discusiones, los desencuentros, los malos entendidos, la costumbre…etc., son muchos los factores que suman para que una pareja que prometia ser eterna termine disolviendose.
No en todos los casos pero en su gran mayoria, luego de una ruptura sentimental, alguno de los miembros de la pareja queda algo desorientado, triste y paralizado ante la remota posibilidad de volver a retomar alguna otra relacion.
En todas las parejas el sexo es sumamente importante, (siempre que se tenga edad para practicarlo), ayuda a que ambos se sientan bien, da placer, estimula el humor, el bienestar, la union y ayuda a pasar malos ratos, ideal para reconciliarse.
Lo cierto es que mucho debemos hacer para mantener una vida sexual activa y saludable, aquello de mantener vivo el fuego de la pasion no es solo una frase, y tristemente esto se descubre cuando ya el problema esta implantado.

Ponemos las manos en el fuego y no nos quemamos: muchos han comenzado el año ya con varias discusiones en el bolsillo, algunos inclusive hasta disgustados o distanciados, y es que las fiestas generalmente dan tela para esto.
La revolución de fin de año, los festejos, los llamados y las felicitaciones, los sms, mails, las visitas de viejos amigos, y un gran etcétera: todo es motivo para la discusión, sobre todo si se trata de parejas que están pasando por un momento de tensión en su relación.

